La necesidad de realizar test masivos, sumado a la escasez de reactivos para hacer PCR que empezamos a sufrir a mediados de 2020, dio como resultado una ingeniosa manera de procesar al mismo tiempo decenas de muestras. Las primeras pruebas se realizaron en mayo del año pasado en Galicia lideradas por el Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo. La técnica se llama pooling, pool testing o análisis por agrupación, y es una optimización de las PCR. La novedad es que esta técnica permite la recogida autónoma de muestra: un mililitro de saliva es suficiente, se entrega en una farmacia y el resultado está disponible en 24-72 horas. Es lo que de momento tenemos en España que más se le parece a un test de autodiagnóstico.

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